Capítulo 32. Amor Cíclico.
Capítulo 32 Amor Cíclico. Con ojos acuosos miré a la mujer que yacía a mi lado. Lara continuaba expulsando lágrimas, y con cada una de ellas yo sentía que en mi pecho se enterraba un nuevo clavo. Una de las personas que más quiero, me lastimó; pero antes yo misma lastimé a otra, por la que también guardo un inmenso cariño. Le había faltado el respeto al no decirle a Lara las cosas de frente; si algo debía felicitarle a Anabella, era su tenacidad para decirme las cosas en la cara, por más que éstas me lastimaran. Me sentía una completa estúpida, por haberle fallado de esa forma a Lara y por haber destrozado su corazón; todo por una obsesión. Ella tenía razón, Anabella era para mí, un vicio que no podía dejar. Al apartarse de mi vida, me privaba de la momentánea calma que me brindaba su presencia, como a un adicto al que le arrebatan todas sus drogas. Ahora estaba sufriendo un fuerte síndrome de abstinencia, y debía hacerme la idea de que la monja no volvería a form...